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El ajuste de la construcción acaba de empezar... podría durar 5 años más
La caída de la vivienda, en un 35% hasta 2011, sólo permitirá al PIB crecer el 1,5%
No se trata de un resfriado, sino de una gripe en toda regla que no va a durar meses, sino que se prolongará años. Se trata del diagnóstico -y la alarma- sobre el ajuste de la construcción que ayer realizó la entidad financiera Deutsche Bank en su último informe Focus Europe. En él, las perspectivas sobre la salud de la economía española no son nada halagüeñas más allá del achaque de la crisis de las subprime que afecta a las economías internacionales desde el pasado verano: el sector del ladrillo en nuestro país tardará en normalizarse entre tres y cinco años.
Sin grandes medicinas y teniendo en cuenta que la construcción se había convertido en la principal vitamina para la economía, el primer síntoma de este ajuste se notará en el Producto Interior Bruto que sólo crecerá una media cercana al 1,5 por ciento. Lejos quedaron aquellos maravillosos años en los que la economía crecía en torno al 3,7 por ciento, apunta el informe.
La segunda señal que pondrá sobre la mesa los efectos del pinchazo de la burbuja inmobiliaria pasará por una caída en los precios de la vivienda que se situará entre el 30 y el 35 por ciento en términos reales de aquí al año 2011.
Tiempos difíciles...
Con motivo de este ajuste del mercado inmobiliario, que estaba "significativamente sobrevalorado", España se enfrenta a uno de los periodos económicos "más difíciles" de su historia reciente, apunta el banco alemán que cifra en 800.000 el stock de viviendas que hay en el territorio nacional.
¿La cura? "En el medio plazo, el desafío consistirá en desviar los recursos desde el sector de la construcción a otros sectores con valor añadido y potencia productiva", indica el banco en favor de un cambio de modelo productivo.
En cuanto al termómetro que mide los precios de la vivienda, la temperatura bajará en los próximos ejercicios. En 2008, la caída en términos nominales será del 2 por ciento; en 2009, se acelerará hasta el 8 por ciento y, en 2010 y 2011, el descenso se situará en el 2,8 por ciento. En total, la corrección será del 20 por ciento nominal.
Además, el informe apunta a que la caída de los precios en términos reales sumaría al término de los próximos tres años un 33,2 por ciento, teniendo en cuenta que el Deutsche Bank estima que la inflación cerrará este año al 4,5 por ciento de media.
Nos parecemos a Holanda
Si echamos un vistazo alrededor, la actual situación a la que se enfrenta España se asemejaría al escenario holandés, ya que la economía española carece de la flexibilidad y el dinamismo de las de Estados Unidos y Reino Unido.
Sin embargo, hay países en los que el panorama pinta peor: es el caso de Alemania y Japón, que tendrán más difícil recuperar la buena salud.
Diario El Economista, 17 junio 2008