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EN CONCURSO DE ACREEDORES
La inmobiliaria Contsa está en concurso de acreedores, con 1.200 afectados. El grupo sevillano Contsa solicitó el concurso el 11 de febrero y achaca su hundimiento a la restricción crediticia.
Los créditos contra Contsa van desde unos miles de euros hasta el millón por persona. Los inversores depositaban cantidades a cambio de un interés mucho mayor que el que ofrecen las entidades financieras, por lo que el caso guarda cierta similitud con el fraude de Fórum y Afinsa.
En un comunicado, el presidente del grupo, José Salas Burzón, explicó que esta situación ha tenido lugar como consecuencia de 'la fuerte presión y exigencia de ciertos sectores de inversores y su negativa a aceptar ningún tipo de moratoria que pudiera permitir el relanzamiento de la actividad económica cuando las circunstancias del mercado lo permitieran'.
Salas Burzón señala que por la coyuntura del mercado, tanto la actividad como los beneficios de Contsa han sufrido una fuerte caída que ha impedido 'un puntual reparto de intereses a sus inversores, lo que ha caracterizado el extraordinario comportamiento de la compañía desde hace casi 20 años'.
Fuentes financieras aseguran, no obstante, que la empresa presentaba una estructura piramidal -los nuevos participantes pagan los intereses a los antiguos- y actuaba convirtiendo a los pequeños inversores en socios. Estos cedían a la empresa préstamos participativos que luego Contsa invertía en activos inmobiliarios, principalmente de Andalucía, y en productos financieros como la renta vitalicia. El grupo, llegó a expandir en los últimos meses su negocio financiero e inmobiliario a la Europa del Este y a EE UU, aunque su actividad en estos mercados era todavía muy limitada.
